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ARQUITECTURA
NEGRA Y DORADA
Los pueblos
negros se ubican en el extremo noroccidental, limitando con
Madrid y Segovia al oeste, la sierra del Alto Rey al norte,
la cuenca del Cañamares al este y la línea que
une los embalses de El Vado, Alcorlo y el de Pálmaces
al sur. Las principales sierras que lo integran son las de
Ayllón, Alto Rey, del Ocejón y la Bodera, siendo
el pico más emblemático el del Ocejón,
con 2.048 metros de altura. Los ríos Bornova, Cañamares,
Jarama y Sorbe atraviesan esta comarca. Pero a los llamados
pueblos negros se les puede añadir un segundo tipo
de construcciones que denominaremos «arquitectura dorada«
y que se diferencia de los pueblos negros en el uso de cuarcitas
y calizas para los muros y la pizarra en las cubiertas.
Los edificios que conforman los llamados
pueblos negros» y los de la arquitectura dorada
son las viviendas -de no muy grandes dimensiones e incluyendo
también dependencias auxiliares como las cuadras, los
cobertizos o los pajares-; las parideras para guardar el ganado:
el horno de propiedad muncipal-; las fraguas; los lavaderos
públicos o las iglesias. Los mejores ejemplos de arquitectura
negra los encontramos en Matallana, La Vereda, Campillo de
Ranas, Umbralejo, La Huerce, Zarzuela de Galve, Tamajón,
Almiruete, Majaelrayo o Valverde de los Arroyos.
Mientras, ejemplos de arquitectura dorada
se dan en Cogolludo, Monasterio, Zarzuela de iadraque, Nava
de Jadraque, Arroyo de Fraguas, El Ordial, Aldeanueva de Atienza,
Zarzuela de Jadraque, Prádena de Atienza, Robleluengo,
Hiendelaencina o Congostrina.
La excepcionalidad de estas construcciones
serranas ha llevado a la Consejería de Cultura de la
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a proponer a la
UNESCO que estos pueblos se conviertan en Patrimonio de la
Humanidad.
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